Una vida en tres días

Año: 2013
Duración: 111 minutos
País: EE.UU.
Director: Jason Reitman
Guión: Jason Reitman (Novela: Joyce Maynard)
Reparto: Kate Winslet, Josh Brolin, Gattlin Griffith, Tobey Maguire, James Van Der Beek, Clark Gregg, Maika Monroe
Estudio: Paramount Pictures
Género: Romance. Drama.

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Hay giros en la vida que suponen un cambio brusco del destino. A veces ocurren de manera paulatina, otras veces, ocurren súbitamente durante un fin de semana. En apenas tres días la vida de una familia tranquila de New Hampshire conformada por una madre divorciada y su hijo adolescente se invierte completamente.

Ambientada en la segunda etapa de la década de los ochenta, la película toma como centro de la trama de Adele (Kate Winslet), una mujer que acaba de divorciarse y que busca encontrar equilibrio emocional a partir de su ruptura matrimonial, y su hijo Henry (Gattlin Griffith), de 13 años, quien pese a su corta edad se ve obligado a asumir un papel de mayor responsabilidad en su reducida familia, más aún cuando incluso su propia progenitora se ha convertido en una carga adicional.

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Adele está deprimida por su fracaso y se ha refugiado en su casa, sin ganas de socializar ni de recibir amistades, lo que lleva a Henry a madurar aceleradamente para tratar de mantener la cordura de su madre.

Es el inicio de septiembre y está cerca el Día del Trabajo y la sempiterna tranquilidad del noreste de Estados Unidos, convidar a continuar en la misma pasividad de antaño, algo está por suceder en aquellos días finales del verano del 1987.

Bajo la excusa de buscar elementos para realizar un material escolar, el joven Henry convence a su madre para ir a hacer compras a un supermercado que se encuentra cerca de su casa. De casualidad se encuentran con un individuo desaliñado y aparentemente extraño que está herido. Frank Chambers (Josh Brolin), les pide algo de ayuda, y logra convencer a la madre y al hijo que le den amparo en su vivienda durante el fin de semana festivo.

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Ya instalado, el forastero les revela a los propietarios de la vivienda Una vez allí, Frank les cuenta que es un fugitivo que acababa de huir de prisión, situación que altera tanto a Adele como a su joven hijo. Sin embargo, pese al temor y a la desconfianza inicial, poco a poco los inquilinos de la casa logran establecer un vínculo especial con el forastero, quien empieza a asumir un papel de protector del hogar, situación que lleva a la mujer a sentirse refugiada y afrontar con más temple su depresión. Un sorpresivo fin de semana del Día del Trabajo que marcará para siempre la vida del trío protagonista.